La Cúspide del Tedio desde 2011®

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miércoles, 10 de septiembre de 2014

Kill the headlights and put it in neutral!



Loser
Beck 
Mellow Gold
1994
enjoy!

la conciencia de lo efímero. (IV)



El Mañana

A los veinte años nos dijeron: "Hay

Que sacrificarse por el mañana".

Y ofrendamos la vida en el altar

Del Dios que nunca llega.

Me gustaría encontrarme ya al final

Con los viejos maestros de aquel tiempo.

Tendrían que decirme si de verdad

Todo este horror de ahora era el Mañana.


***

Otro Segundo

Púmbale, dice el niño de cuatro años al caer en la hierba. Púmbale, y el que se levanta del suelo es un hombre altivo, cruel, implacable. No reconozco al niño a quien veía jugar hace un instante mientras hablaba con sus padres. Púmbale, y ahora es el derrotado. Hasta sus mas abyectos aduladores le han vuelto la espalda. Púmbale, y otro segundo acaba de pasar y todos nos caemos de viejos y a la siguiente exclamación seremos polvo.

***

Ulan Bator 
(fragmento)

Sus verdugos se alejan.
Lo veo abismarse
en su inmovilidad.
Ya no está aquí con nosotros.
Ya cabalga en su estepa libre.
Es todopoderoso en el Otro País,
en aquella Mongolia de hierva y nieve
que los demás nunca invadiremos.

***

Lastre

A este día sólo le queda un lastre de luz.
Se dispone a arrojarlo y ascender
Y se demora andando por las ramas.

Al fin se eleva hacía su nunca más
Y cuando se ha deshecho de su arena de sol

Las tinieblas cubren la tierra.

***

La Mayoría de Edad

La mayoría de edad
No se alcanza por fecha de nacimiento
Ni consta en los archivos oficiales.

Nos graduamos de adultos nada más
Cuando alguien nos deja.

En plena juventud llega de pronto
El sabor de la muerte.

***

Nubes

En un mundo erizado de prisiones
Solo las nubes arden siempre libres.

No tienen amo, no obedecen órdenes,
Inventan formas, las asumen todas.

Nadie sabe si vuelan o navegan,
Si ante su luz el aire es mar o llama.

Tejidas de alas son flores del agua,
Arrecifes de instantes, red de espuma.

Islas de niebla, flotan, se deslíen
Y nos dejan hundidos en la Tierra.

Como son inmortales nunca oponen
Fuerza o fijeza al vendaval del tiempo.

Las nubes duran porque se deshacen.
Su materia es la ausencia y dan la vida.

José Emilio Pacheco

domingo, 20 de julio de 2014

ningún lugar a donde ir




Así,
sin presionar las cosas
dejando de buscar 
porque todo ya está aquí,
sin perseguir
por que no hay lugar donde llegar,
sin afanarse
porque el mundo esta hecho
de todas las pequeñas cosas,
esto es lo único que existe,
lo único que realmente poseemos,
aprendo
-muy recientemente-
a estar en el momento
y entro al lugar menos probable
la impensable taquería
y tomo asiento
como y bebo
y veo la final de la copa del mundo.
Observo y me relajo
y digo
aquí esta la vida, aquí y ahora
no está en los castillos de papel
que vuelan en la mente
ni en la mujer perfecta
perdida e intocable,
no, la vida no esta ahí,
está en esta taquería
con los señores que beben refrescos
y que son arquetipos de todos los hombres,
con los travestis
que tienen intención y bondad en sus corazones.
La vida no está en los proyectos que se esconden
ni en el sol inalcanzable,
que siempre se pone en el horizonte
antes de atraparlo
-no-
no categórico
la vida está en las mujeres que cocinan,
la vida está en el niño-mesero
que vive contento en su mundo,
que de seguro ama a su madre
que es ejemplo de toda la bondad
de este puto mundo,
de ese niño-mesero
que me conmueve hasta las lágrimas.
La vida está aquí
en este lugar tranquilo
con estas familias comiendo tacos
y este futbol en la pantalla,
sin presionar las cosas
sin tratar de poseer el mundo a toda costa
todo está en esta cerveza
y este bolígrafo que camina con prisa
en las servilletas,
la vida es sólo ahora,
no en el mañana, 
porque no existe.


Carlos Reyes López.

I walked the avenue, 'til my legs felt like stone...




Streets of Philadelphia
Bruce Springsteen
Music from the motion picture Philadelphia
1994
enjoy!

¿Y tú, cómo mides el tiempo?



Como te ves me vi, como me ves te verás.


¿Y tú, cómo mides el tiempo?

despertando todos los días
mañana tras mañana
sintiendo que ya no eres el mismo
en este río que avanza avanza,
de aquel que fuiste ya no queda nada
y aún así eres el mismo.

sintiendo que el amor verdadero
el único posible
se fue hace dos, tres vidas
y que cada día nos hacemos irremediablemente
más viejos.

estamos minuto a minuto
más cerca de la muerte.

Mides el tiempo en los mares de personas
que entran y salen de tu existencia
o en el cambio constante,
interminable
de esto que llamamos vida.

¿Dime, cómo pasa el tiempo a través de ti?

escribe en el aire, escribe en el agua.

José hubiera estado totalmente de acuerdo con la foto.


Culebrón

Culebrón que se arrastra lerdo
y sigiloso o con estruendo.
Densa novela
hipertrofiada de hechos y personajes.
Cómo desaparecen en un truco del aire,
escotillón invisible,
entre escenografía purulenta o radiante.
Cómo regresan
en un golpe melodramático.

Qué coincidencias,
inadmisibles en un drama que se respete.
Nadie aceptaría en un libro serio
los simétricos folletines
que son el pan nuestro de cada día,
las duplicidades
del villano reaparecido como héroe.
O la traición fraterna de Abel inocente
O el gran Amor
que durante dos semanas iluminó la existencia entera
- y hoy quién se acuerda.

Culebrón nuestras biografías,
escritas en el aire con mala letra,
lineas torcidas;
mezclas vulgares
de lo trágico y lo irrisorio.

Qué ganas de humillarnos tiene el autor
o el que mueve las marionetas.
Su dramaturgia efectista y sórdida
(aunque sin duda alguna entretenida)
no se mantiene en pie ante la gran objeción al género:
desde que empieza la obra
sabemos cuál será nuestro desenlace.

José Emilio Pacheco

all of us are one




Don´t Drink the Water
Dave Matthews Band
Before These Crowded Streets
1998
enjoy!

domingo, 1 de junio de 2014

a mi hija de doce años




A mi hija de doce años:

todo empieza aquí y ahora
como siempre.
en esta tarde que se parece tanto
a todas las tardes.
a la tarde de la infancia
y adolescencia
con su carga de luz
y de las mismas preguntas de 
siempre.
Te puedo decir hija
que hoy en esta tarde
que es todas las tardes
estoy solo, y pienso en ti.
Estoy solo pero estoy bien
porque a fuerza de vivir
y de la acumulación de tantos días
he aprendido algunas cosas
he aprendido a vivir,
a fuerza de la acumulación
de conocimiento y
de la ayuda de los que nos precedieron
te puedo decir:
estoy solo en esta tarde
y estoy bien.
Te puedo decir oh hija mía
que en esta tarde pienso en ti.
Ahora
en medio de la luz
tu estás en tu casa materna
haciendo esas cosas tan tuyas
a tus doce años habitas tu mundo
de descubrimiento, razón y maravilla
y eso esta muy bien,
es natural que no te interesen
estas reflexiones de adulto,
que no pases por el tedio de estas líneas
así esta bien,
y aun así te digo, hoy en esta tarde
pienso en ti.
Hoy a tus doce años
eres eslabón y portas
el fuego de la vida y la herencia
milenaria del ser humano,
eres promesa, idea y sonrisa,
a tus doce años eres lo que fui
y mucho más.
Perteneces al gran entramado de la existencia.
Eres presencia y todos los presentes.
Y así, esta tarde
te quiero y pienso en ti.
Te quiero
por encima de la escondida gratitud
hacia mis padres,
o la suave compañía de los amigos,
aun por encima
del confuso y titubeante calor de
mis amores,
aun por encima
del canto primigenio que es tu madre.
Pero no te apesadumbres hija mía
que mi amor no sea una carga
ya que si es bueno nada exige
que sea asistencia que ayuda y envuelve,
porque esta tarde que estoy solo
y que con 27 letras
hago combinaciones, uso el lenguaje
con el que disecciono, interpreto, recreo
al mundo, con el lenguaje con el cual
trato de entregarte pequeños universos,
esta tarde
en que estoy solo y estoy bien
en que descubro signos y ternura
en los ríos de rostros de personas,
mi hija querida
sonrío,
y pienso en ti.


Carlos Reyes López
Tixtla-Chilpancingo
Guerrrero, México.

Mayo de 2014.

todos los árboles son budas




Todos los árboles son budas
¿cómo lo sé? -¿cómo lo sabes tú?-
A los veinte me he dado cuenta
que estoy más sólo en este mundo
que en el vientre de mi madre
sólo en el tiempo inmóvil
sólo en el punto exacto de la noche.
Acompañamiento superfluo
por todas partes.
Sólo en mi ausencia.
Cuando era niño siempre
estuve solo
con mi abuela enferma 
del corazón
partiendo el rojo ocote en dos.
Sólo con mi madre llorando
a las dos de la mañana
por un hombre ebrio que la 
golpeó.
Lo que quiero decir:
es que me encuentro a cien
mil kilómetros de nadie
con una mochila al hombro
y un lápiz
y once libros robados
y tres cigarros que no puedo 
fumar
porque padezco de asma.


Avenida Morelos
Cuernavaca, Morelos
8 de Abril de 2014

Yosh G. Maceda

I blame you for the moonlit nights



I blame you for the moonlit sky
and the dream that died
with the eagles' flight
I blame you for the moonlit nights
when I wonder why
are the seas still dry?


Sleeping Satellite
Great Expectations
Tasmin Archer
1992
enjoy!

la conciencia de lo efímero (III)



Carta a George B. Moore en defensa del anonimato.


No sé por qué escribimos, querido George.
Y a veces me pregunto por qué más tarde
publicamos lo escrito. Es decir, lanzamos
una botella al mar, harto y repleto
de basura y botellas con mensajes.
Nunca sabremos
a quién ni adónde la llevarán las mareas.
Lo más probable es que sucumba en la tempestad y el abismo.

Sin embargo, no es tan inútil esta mueca de náufrago.
Porque un domingo
usted me llama de Estes Park, Colorado,
me dice que ha leído cuanto está en la botella
(a través de los mares: nuestras dos lenguas)
y quiere hacerme una entrevista.
Después recibo un telegrama inmenso
(lo que se habrá gastado usted al enviarlo).
En vez de responderle o dejarlo en silencio
se me ocurrieron estos versos. No es un poema,
no aspira al privilegio de la poesía
(no es voluntaria).
Y voy a usar, así lo hacían los antiguos,
el verso como instrumento de todo aquello
(relato, carta, drama, historia, manual agrícola)
que hoy decimos en prosa.

Para empezar a no responderle,
no tengo nada que añadir a lo que está en mis poemas,
dejo a otros el comentario, no me preocupa
(si alguno tengo) mi lugar en la historia.
(Tarde o temprano a todos nos espera el naufragio.)
Escribo y eso es todo. Escribo: doy la mitad del poema.
Poesía no es signos negros en la página blanca.
Llamo poesía a ese lugar del encuentro
con la experiencia ajena. El lector, la lectora
harán o no el poema que tan sólo he esbozado.

No leemos a otros: nos leemos en ellos.
Me parece un milagro
que algún desconocido pueda verse en mi espejo.
Si hay un mérito en esto –dijo Pessoa—
corresponde a los versos, no al autor de los versos.
Si de casualidad es un gran poeta
dejará cuatro o cinco poemas válidos,
rodeados de fracasos y borradores.
Sus opiniones personales son de verdad muy poco interesantes.

Extraño el mundo el nuestro: cada día
le interesan cada vez más los poetas;
la poesía cada vez menos.
El poeta dejó de ser la voz de la tribu,
aquel que habla por quienes no hablan.
Se ha vuelto más otro entertainer.
Sus borracheras, sus fornicaciones, su historia clínica,
sus alianzas o pleitos con los demás payasos del circo,
tiene asegurado el amplio público
a quien ya no hace falta leer poemas.

Sigo pensando
que es otra cosa la poesía:
una forma de amor que sólo existe en silencio,
en un pacto secreto entre dos personas,
de dos desconocidos casi siempre.
acaso leyó usted que Juan Ramón Jiménez
pensó hace mucho tiempo en editar una revista.
Iba a llamarse “Anonimato”.
Publicaría no firmas sino poemas;
se haría con poemas, no con poetas.
Y yo quisiera como el maestro español
que la poesía fuese anónima ya que es colectiva
(a eso tienden mis versos y mis versiones).
Posiblemente usted me dará la razón.
Usted que me ha leído y no me conoce.
No nos veremos nunca pero somos amigos.
Si le gustaron mis versos
qué más da que sean míos/ de otros/ de nadie.
En realidad los poemas que leyó son de usted:
Usted, su autor, que los inventa al leerlos.

José Emilio Pacheco

domingo, 4 de mayo de 2014

intentar lo imposible




de pronto (como siempre)

me detengo 
y reconozco
a todas las personas,
soy toda esa tremenda ignorancia
que tanto dolor trae consigo,
soy ese diario caminar
inevitable
que no lleva a ninguna parte
y soy también
toda esa furia y ese coraje
y ese odio
que tanto calcinan la existencia.
También soy esa persona entre muchas
que realiza cosas perfectamente
cotidianas
pero que es portadora
de una soledad irremediable,
soy
el que se da cuenta,
soy el ojo del que observa
soy el aprendizaje y la enseñanza
de aquellos hombres y mujeres
que intentaron lo imposible.
Soy
-por ahora-
este insomnio y esta sensación
de que no pasa nada, nada, nada.
Soy, pues, esta tarde pasajera
no soy nada más que eso.
Soy este crepúsculo
estas nubes rosas y violáceas,
soy este olor a viejo
de ahora y de mi infancia,
soy este efímero instante
en el cual recuerdo
y digo:






Carlos Reyes López